“Deflación por endeudamiento”: la incapacidad de los deudores para pagar sus deudas

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La propaganda difundida por el gobierno de que la crisis llega a su fin se ha convertido en un mantra: la macroeconomía va bien. La historieta cómica se inicia al escuchar a Rajoy en su comparecencia en sede parlamentaria, el pasado 1 de agosto, la visión panorámica volvió a los discursos del eslogan España va bien. Ésta distorsionada visión ha vuelto con fuerza a la propaganda del PP. Las disparatadas medidas nos ha llevado a una crisis más grave y profunda, como consecuencia del endeudamiento creciente y su efecto contractivo sobre la renta disponible. Hemos llegado a una “deflación por endeudamiento”: la incapacidad de los deudores para pagar sus deudas les lleva a reducir sus gastos al mínimo para poder hacerlas frente. Para seguir la evolución de lo que se quiere explicar es recomendable recurrir a un anterior post: Si hay brotes verdes ¿por qué no hay crédito?… Sigue leyendo → donde se pone de manifiesto el efecto pernicioso que genera la reserva fraccionaria al extender las entidades bancarias un crédito que no tiene respaldo efectivo. Este privilegio funciona como un chute cuando las cosas van bien, pero como casi todos los narcóticos tiene sus efectos dañinos cuando las cosas van mal: produce una caída adicional de la demanda efectiva, un incremento de las empresas en pérdidas y un crecimiento acelerado de la morosidad que pone de nuevo en cuestión la viabilidad del sistema financiero. El rescate a la banca se hizo con la promesa que serviría para que retornara el crédito y estupefactos hemos visto que pasado el tiempo suficiente se ha demostrado un engaño. El dinero ha servido para devolver los préstamos contraídos por cajas y bancos europeos a cajas y bancos españoles capitaneados por incompetentes y corruptos con la complicidad del Banco de España engañaban con unos balances contables plagados de mentiras que ocultaban su insolvencia. Sea de una forma o de otra, si los engañaron o se dejaron engañar, lo cierto es que entregaron el dinero sin comprobar mínimamente la capacidad para devolverlos. Siempre se ha entendido que cuando un banco, como cualquier sociedad mercantil, comete errores garrafales deberían ser sus accionistas que pagaran el pato y quienes reclamaran fueran los acreedores que se han quedado pillados. El mundo al revés: han sido los contribuyentes quienes han cargado con las consecuencias de su monumental irresponsabilidad. Exactamente lo contrario de lo que se debe hacer; se salva a los bancos y se hunde el país.

Veamos como funciona la ingeniosa formula de salvar los bancos para que puedan echar a la calle a los hipotecados con problemas y mientras unos se van a vivir bajo un puente la vivienda se malvende a un fondo de inversión buitre que paga por un lote el precio de derribo. Más que formula de saneamiento se la puede llamar pócima de exterminio de familias enteras que difícilmente saldrán de una situación de pobreza. ¿Tiene alguna lógica esta forma de proceder? Ninguna. Ojo al dato que nos proporciona una realidad que se nos oculta. El segundo banco alemán por activos, el Commerzbank, se marcha de España con el rabo entre las piernas: quiere liquidar todas sus posiciones inmobiliarias en nuestro país. El Commerzbank tiene en su cartera préstamos hipotecarios que asciende a unos 5.000 millones de euros, nada más ni nada menos que esta venta es la mayor operación de cesión de créditos de la historia financiera española. Lo bueno viene a continuación, este paquetazo de hipotecas está compuesta por 3.300 millones en créditos que están al corriente de pago y otros 1.700 millones son morosos. El dato es demoledor, el 34% de los préstamos hipotecarios del Commerzbank está en mora cuando hace unos años el estándar del mercado estaba por debajo del 2%. Hay otra consideración que está referida a una ley matemática, la ley de los grandes números que nos dice que cuando se toma una muestra significativa tiende a reproducir el universo de su entorno, dicho de otra manera, si el Commerzbank tiene esa monstruosidad de morosos los demás bancos también la pueden tener.

Los números que vienen a continuación están proporcionados por el Banco de España y se refieren a diciembre de 2012. Sería conveniente tener a la vista este grafico señalado como número 1: A. Clasificación de Préstamos Refinanciados y Reestructurados que está dividido en tres bloques y señalados con los porcentajes que le corresponde. ¡Agárrate que viene curva! El 37% de los préstamos refinanciados se consideran Dudosos. El Banco de España ha tenido que crear una nueva categoría para calificar la situación de estos préstamos cuando están tocados de insolvencia: préstamos Subestándar que se le asigna un porcentaje del 20,6%. Los préstamos Normales ascienden al 42,4%. Antes de este apaño y la ciénaga que se ha medido la banca existían dos categorías: Los préstamos y créditos que cumplían las condiciones impuestas para el pago de intereses y retorno de capital acordadas (normales) y los que a causa de su incumplimiento y bajo una normativa especifica se les consideraba morosos por lo que la entidad financiera debía, inexcusablemente, provisionar (cubrir con sus fondos el infortunio dejado por el cliente fallido) lo que merma sus beneficios. El criterio se sustentaba en dos clases: buenos y malos, eso era todo. La categoría de malos estaba regulada por su incumplimiento en atender los compromisos de pago. Como a todo lo que afecte negativamente a la banca se le denomina de otra forma y se cambian las reglas de juego.  

¿Por qué este cambio tan radical del Banco de España? La respuesta: no tiene otra salida. La categoría Subestándar toma vida a causa de que se ha convertido en una práctica habitual refinanciar una y otra vez a las grandes empresas para evitar su quiebra. Así se bendice y se eleva a la gloria de que hemos salido de la crisis y la macroeconomía va como un cohete a pesar de que el populacho no lo percibe. El milagro se hace a base de emitir una circular del Banco de España que permite echar más agua al vino y que la banca pueda pasar a dudosos todos los créditos que hayan sido refinanciados dos veces, así se olvidan de provisionar y pueden mostrar beneficios en el ejercicio de 2013 como así a sido. Atentos al dato: El Banco de España cifra en 208.200 millones los préstamos en esta situación, el 24,4% de los cuales son hipotecas. Con este lastre es del todo imposible cantar victoria a pesar de la propaganda del gobierno dirigida a los incautos. La refinanciación está a la orden del día como forma de tapar la morosidad que se soluciona con el bando del pregonero que dice: “todas las operaciones refinanciadas o reestructuradas con períodos de carencia de amortización de capital de 24 meses o más, así como las operaciones no vencidas que hayan sufrido una refinanciación o reestructuración anterior”. Son las grandes empresas que en tiempo de las vacas gordas tiraron la casa por la ventana e inundaron su balance de créditos bancarios que ahora no pueden pagar. Son de tal magnitud que quiebran ellos y quiebran los bancos por lo que es necesario aparentar que todo está bajo control. La flor y nata está pillada, aquí una muestra: Sacyr, NH, Sol Meliá, Isolux, GAM, Reyal Urbis, Uralita, Nefinsa, ACS, Ferrovial, Prisa, Cortefiel, Telepizza, San José, Azkoyen, Fersa, FCC, , Quabit, Hesperia, Bodybell, y más y más y mas….

Un dato que se desprende de lo dicho: 50.800 millones de euros en hipotecas han sido refinanciados por lo que no debe de ser tan cierto que antes de dejar de pagar la cuota de la hipoteca se deja de comer. De todas formas la monstruosa cantidad está tocada por un rejón que veremos cuanto tiempo va aguantar este segmento de la población en doblar las piernas y pasar de la retaguardia de los desalojados de sus casas a la primera línea del desalojo por intervención judicial. Si la banca en general descuido las exigencias de solvencia de los solicitantes de préstamos hipotecarios en los tiempos de las vacas falsas (perdón gordas) la financiera Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) se especializó en captar a todos aquellos que otras entidades crediticias rechazaban con lo que ha día de hoy debe de ser la campeona en morosidad. De sus cuentas contables se desprende que miente como un bellaco. La mentira esta instalada en los balances contables de los bancos y son los auditores, que su minuta pagan entidades financieras, los que bendicen estas mentiras. Tengo que dejar para otro post con el título “Deflación por endeudamiento”: la incapacidad de los deudores para pagar sus deudas (2) la conclusión de este, pero dada la importancia de las firmas auditoras que deben su razón de ser para trasladar la solvencia de sus auditados a los accionistas que se juegan su dinero, en caso de la banca con mucha más razón desde el momento que los depósitos de los clientes (el dinero que tienes tú en el banco) se declara como acreedor de la entidad. Vamos que te quedas sin tu dinero y pasas a la larga cola de los acreedores del banco cuando llegue su insolvencia. De momento quédate con las conclusiones que la auditora pudo extraer de un problema crónico al apoyar las tesis de la dirección de su auditado. Es un reflejo de la vida misma: el gobierno y la banca, próximos a la alta traición, cargan sobre el remero español su propia y exclusiva incompetencia.

“Deflación por endeudamiento”: la incapacidad de los deudores para pagar sus deudas

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