Libertad Republica Constitucional

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Más que en el Parlamento para debatir leyes, las diputaciones de la traición entraban en la vida asociativa del olvido del pasado, para confraternizar con los anteriores enemigos de la libertad. Pacto de silencio del pasado. Anti-memoria histórica. Reconciliación. Representación proporcional para perpetuar la nueva clase política. La historia se repetía como bufonada. Reproducía lo que sucedió tras la muerte de Robespierre. Máxima libertad de obrar para capitales especulativos, con mínima libertad de actuar políticamente en la sociedad. Resultado: sociedad civil sin conciencia de sí misma, disolución de la confianza en la política y aceptación de la continuidad del orden público y social creado por dictaduras asistenciales. El mensaje de los primeros gobiernos del Estado de Partidos repetía el de Thiers a los franceses de la monarquía orleanista. ¡Enriqueceos!

La ignorancia de lo que es libertad política se enseña en los medios de comunicación y la cátedra. Nadie sabe distinguir entre libertad de acción política y acción de libertad pública. En las partidocracias existen libertades públicas, junto a la de expresión sin libertad de pensamiento, pero no hay libertad de acción política. La falta de libertad se refiere a los gobernados. El partido estatal no la sufre. Tiene la fijada por la potencia de su poder.

Antes del fascismo los gobernados no tenían libertad de elegir y deponer a los gobernantes, ni existía separación de poderes. Finalizada la guerra mundial, el miedo a un retorno de las ideologías totalitarias motivó el blindaje del Estado con normas constitucionales que, suprimiendo la representación política mediante el sistema de elección proporcional, convirtieron a los partidos políticos en órganos estatales y en titulares exclusivos del poder constituyente (soberanía). El Tribunal Constitucional de Bonn defendió la supresión de la representación política, en favor de la hipotética democracia directa que suponía la integración de las masas en el Estado. Sucedió lo que era de esperar en la naturaleza de todo tipo de poder incontrolado.

Dictaduras sucesivas por turno de partidos estatales. La integración de los partidos de masas en el Estado no ha causado la de las masas, ya seducidas por el Estado asistencial de las dictaduras. Los partidos no conforman la voluntad general, sino la voluntad de poder de una clase política estatal. Su transformación en órganos estatales los hace enemigos de la libertad y amigos del orden público. La falta de representación de la sociedad separa el país oficial del país real. Un mismo afán estatal une a los partidos en el consenso negador de la política y de la posibilidad de control de su poder. La justicia sobre lo político se imparte en función de las cuotas judiciales de partido. La corrupción no la causa la débil moralidad de los gobernantes, sino la impunidad de sus crímenes. La conciencia nacional se disuelve en convenios de reparto de poder territorial entre ambiciones nacionalistas.

Teoría República Constitucional

García Trevijano
REPUBLICA CONSTITUCIONAL

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