TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA – EL FACTOR REPUBLICANO. El problema político de la libertad (II).

El partido ganador, con el 40 % de los votos emitidos y menos del 30% del censo, gobierna a toda la nación sin instituciones que lo controle, pues en todas ellas tiene la cuota mayoritaria. La sociedad se cree representada por el partido ganador y la minoría asociada. Esa es la servidumbre empeñada en creer que sus amos políticos no actúan por interés personal, sino por el de la comunidad nacional que dicen representar. Nada importa que los diputados no representen a nadie, salvo a sus jefes de partido, ni que actúen siempre bajo su mandato imperativo. Lo que importa es que el reparto del poder político, entre partidos estatales, pueda considerarse forma normal de vivir, sin libertad política, la vida colectiva, y que a ese gatuperio se le llame democracia en la forma de gobierno. En este nuevo Régimen de poder estatal, el problema político sólo puede manifestarse de modo indirecto a través del continuo crecimiento del gasto público y del paro, con abstención electoral, disolución del lazo nacional, corrupción de partidos, pirronismo moral y desprestigio de la clase política, que ocupa el último lugar en las encuestas sobre escalas de valoraciones sociales.”

Mónada Republicana

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     “Los partidos estatales no tienen otra finalidad que la de gobernar por turnos, enriqueciendo prebendariamente a sus amigos o deudos. Esta innoble función la legitiman con la idea-acción residual (Pareto) de que, en su origen, los partidos societarios estaban amparados por la libertad de asociación con programas de acción política, entre los que los gobernados podían elegir. Esa legitimación de origen y ejercicio, propia del mundo liberal post-revolucionario, desapareció por completo en los actuales Estados de Partidos. El ocaso de las ideologías no llevó aparejado, por razones de guerra fría, el de los partidos que las reproducían en el lenguaje, pero no en las acciones. Incorporados al Estado, continuaron la rutina, devenida farsa, de justificar su existencia por la necesidad de competir para la conquista del poder gubernamental por uno de ellos. No se percataron de que ese objetivo perdió su legitimidad cuando todos se hicieron estatales…

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